Léelo en japonés
心理学の全領域を網羅し、約5,500の項目を収録。現代心理学の全領域にわたる概念・理論・方法・技法・人名を網羅し詳解しています。学習・研究、およ び教育・医療・福祉等の実践に携わる方々に必携の辞典です。本製品はデータをUSBメモリに収録し、光学ドライブ(CD-ROM等)を搭載していないミニ ノート等へのスムーズなインストールを可能にします。París, 12 de marzo de 2008
Cristina Cartes
心理学の全領域を網羅し、約5,500の項目を収録。現代心理学の全領域にわたる概念・理論・方法・技法・人名を網羅し詳解しています。学習・研究、およ び教育・医療・福祉等の実践に携わる方々に必携の辞典です。本製品はデータをUSBメモリに収録し、光学ドライブ(CD-ROM等)を搭載していないミニ ノート等へのスムーズなインストールを可能にします。



Alegría y tristeza, desenfreno y reflexión. Todo está conectado. Lo del precio de la gasolina no importa mucho. Simplemente nos recuerda que algo empieza ahora.
Porque muchas veces sobran palabras y porque todos sabemos a lo que nos referimos hoy 30 de junio. Porque por primera vez habla una narradora en 1ª persona, real y homodiegética.
Corto y cambio.
Renacuajo
La Croaca, 30 de junio de 2008
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A veces siento un dolor muy agudo en el pecho. Y no sé por qué. Otros días tengo la impresión de que la cabeza me va a explotar. También estoy acostumbrada a que unas manchas rojizas invadan mi cuerpo de la cara a los pies. Me pican, son molestas,pero he aprendido a vivir con ellas. Cuando no me salen es como si las echase de menos.
Últimamente no hago más que soñar con puertas abiertas. Me agobio y pido a una figura que no reconozco que las cierre. Es un señor de avanzada edad con una cara borrosa. Jamás he podido ver sus facciones, pero le pido que las cierre porque me dan miedo las puertas abiertas. Desde que nací, según dicen en 1989, sólo he visto un lugar. Siempre estaba cerrado. Estaba flanqueado por unas ocho puertas de acero. Supongo que debe de ser lo normal. Echo de menos la lámpara de luz ultravioleta. Debería pedir que me la devolviesen. El sol no me acaba de convencer.
Hace días he despertado del coma. Según las personas que me atienden con tanto cuidado mis primeras palabras han sido: “Hola, una nueva vida”. Yo no recuerdo haberlas dicho, pero a estas personas sí que les he podido ver la cara. Debe de ser que ya estoy bien. Veo las cosas de otro color cada vez que pienso que podré realizar un viaje en barco. Me apetece.
Desde que abrí los ojos, una mujer me intenta explicar a diario la que dice que es mi historia. Mi padre es también mi abuelo, que también es el padre y el abuelo de mis cinco hermanos, con los que compartí todo este tiempo. Todos los días, con mucha paciencia, me repite lo mismo. No lo acabo de comprender. Mi cuerpo, sin motivo alguno, se bloquea entonces. Lo único que puedo hacer es explorar con mis ojos toda la habitación hasta que se clavan en los de mi madre. Ella es la única que me comprende y la única de la que me fío de verdad. Y tengo motivos. Era la que siempre estaba conmigo cuando me levantaba, cuando comía, cuando leía, cuando me acostaba. Nunca me ha dejado sola; ni a mí, ni a mis hermanos. Le debo mucho más que mi vida. Ella es mi vida.
Todos dicen que es un milagro recuperarse de un fallo multiorgánico. Estuve a punto de morir, aunque eso a mí no me preocupa mucho. De hecho, creo que ya he estado muerta; muerta todos y cada uno de los días de mis 19 años de vida, iguales, herméticos, monótonos, grises y aburridos.
Recanuajo
La Croaca, 12 de junio de 2008

15 años, 1,70 cm, tez oscura y ojos negros. Eso que los occidentales calificaríamos “de atractivo exótico”. Su situación, quizás no tanto. Ha perdido a sus padres, sus hermanos están desaparecidos y su casa forma parte de los escombros. Por si esto fuera poco, los militares del gobierno han estado más preocupados estos últimos días de sacar adelante la polémica consulta que de la catástrofe que ha asolado la vida de millones de personas. Ah! Tiene nombre propio pero, que más nos da, si para nosotros no es más que uno de esos muchos que provocan que cambiemos de canal cuando aparecen en un vídeo del telediario. Claro, es que no estamos para miserias humanas. Con lo nuestro tenemos bastante.
Dolor, desesperación, impotencia y una lista que se podría alargar eternamente hasta fundirse con la línea del horizonte.
Myanmar, la antigua Birmania, contempla cómo las cifras bailan constantemente y, lo que es peor, siempre en aumento. El secretismo que mantiene la dictadura impide la transmisión de datos. Se habla de 25. 000 muertos y el doble de desaparecidos. Muchas vidas se han perdido tras las primeras horas del desastre, que eran de especial relevancia para ayudar a los atrapados bajo los escombros.
Es uno de los países más pobres y sufre el mal del tercer mundo: riqueza de recursos económicos echada a perder por la mala gestión de las autoridades, más preocupadas por mantener un régimen represivo y arcaico. Sus víctimas soportan una inflación anual del 35 % que tienen que afrontar con un dólar al día.
Un millón y medio de birmanos ha vuelto a nacer tras sobrevivir al devastador efecto del ciclón pero, lejos de poder alegrarse, su impotencia aumenta a cada minuto al ver cómo los militares saquean las pertenencias que encuentran en los cadáveres de sus familiares. Los soldados tienen armas; la población, miedo. El país está aislado y las comunicaciones con el exterior son una utopía.
Semanas después del desastre, la Junta Militar se niega a aplazar un referéndum y convoca a las urnas a la población; no a toda, pues un tercio se debate entre la vida y la muerte. Mientras tanto, los del primer mundo nos compadecemos de ellos, rezamos para que nunca nos pase lo mismo a nosotros y pasamos impasibles las páginas de internacional del periódico con la excusa de que las imágenes de lo ocurrido pueden dañar nuestra sensibilidad.
Sus miles de exiliados políticos consiguieron huir de uno de los gobiernos más corruptos del mundo y lloran ahora a quienes se han quedado bajo las aguas. Expertos de la Cruz Roja y ACNUR han sido enviados a la zona afectada. Los primeros intentarán que las ayudas desbloqueadas por la federación internacional vean la luz y los segundos, por su parte, lucharán por atender a los refugiados que, desgraciadamente, van camino de convertirse en uno de los colectivos más numerosos.
Los alimentos escasean, los precios están por las nubes, el número de muertos crece sin parar y, lo peor, hace falta que ocurran catástrofes de esta índole para que Occidente reaccione. La gente que habita los países menos desarrollados del mundo ha tenido la desgracia de vivir desde finales del siglo XIX subyugados por las ansias de los imperios coloniales que, una vez rendidos, dejan estos países viviendo en la anarquía que ellos mismos se habían encargado de sembrar. Jamás podremos paliar el daño hecho pero, al menos, ayudémoslos a salir de la miseria y la desolación.
Aunque simplemente sea por aliviar nuestras conciencias.
Por nosotros.
Por Asha. Así se llama.
Renacuajo
La Croaca, 27 de mayo de 2008