-Tía, menuda tarde la de ayer.
-¿Ah sí? ¿Otra vez de juerga con… ?
-Sí tía, no te lo puedes ni imaginar. En la facu, en el aula de “Fundamentos del Desarrollo Científico”
-¿Qué dices tía?
-Te lo juro, además cuando quedamos ya venía caliente. Porque me había dicho que se iba la biblioteca, pero de camino se encontró con unos amigos y estuvieron discutiendo de no sé qué de formación de estados nación.
-Ah, sí, algo de eso he oído…
-Y nada, me empezó a quitar el corsé, después la falda, el cancán, las enaguas, las medias, la faja…total que cuando empiezo a quitarle ese pantalón que parece de tela de cortina ¿sabes cuál te digo? que le acaba de hacer el sastre, se abre la chaqueta, y veo que saca como una especie de saquito…
-¿Y qué era?
-¿Te lo puedes creer tía? Me dice que es un trozo de tripa de cerdo. “Para que no te quedes encinta y yo no me contagie de nada” me dice tan fresco, claro, como ahora están todos tan obsesionados con la medicina…
-¿Pero tú no te estabas tomando la píldora?
-¿Pero qué dices tía? Que hemos avanzado mucho en medicina, pero eso no se inventa hasta el siglo que viene, por lo menos.
-Yo qué sé, tía.
-Total, que se lo pone y bueno, no estaba mal la cosa, un poco áspero y tal y cuando estábamos en el momento, tía, empezamos a oír voces fuera, claro, los de “Corrientes de Pensamiento de la Revolución Industrial”, que tenían clase a esa hora.
-¿Y tú qué hiciste, tía?
-Pues nada, sólo me dio tiempo a ponerme las enaguas.
-¿Y él qué hacía?
-Él nada, sólo se preocupaba por el artilugio ese. Y como no había dónde tirarlo lo tuvo que guardar en el manual de medicina
-Qué asco tía.
-Ya ves. Tanta higiene y tanto no contagiarse de nada, y al final va a suspender “Principios Básicos de la Medicina”, porque ya no hay quien abra ese libro.
-Qué putada, tronca.
-Ya te digo.
Taosalamandra
La Croaca, 13 de julio de 2008


